Intimistas


En primer lugar y por enésima vez, pedir disculpas por la falta de constancia. En segundo, comentaros que bascularé la crítica de los restaurantes, de Barcelona hacia Madrid, creando un “Puente Aéreo” gastronómico puesto que, recientemente y por razones laborales, me he trasladado a vivir a la capital.

Nonell. Nombre de una plaza que conmemora al pintor catalán y da nombre a un sorprendente restaurante. En la pequeña plaza Isidre Nonell, justo detrás de la Catedral de Barcelona, encontraremos un local cálido y agradable. En la cocina, la chef Íngrid Marin ha diseñado una carta muy equilibrada, con ensaladas (de pera, rúcula y parmesano, o bresaola y chalota asada), pastas (soba con vieiras o tagliatelle con ceps/boletos y trufa) cremas (de cigalas, ajoblanco)… y platos de temporada, crujiente de hortalizas picantes, milhojas de verduras…

Como platos principales nos propone muchas alternativas, desde risottos a aves, carnes o pescados de primera calidad. Yo personalmente recomendaría el Bacalao confitado con emulsión de ajo escalivado, espinacas tiernas y caramelo de pasas o el Lechón asado, naranjas chinas y mandarina.

Lo cierto es que  en este local invita a charlar, a alargar la velada hasta la madrugada, pudiendo escoger entre su terraza, más fría e impersonal o el interior, bajo mi punto de vista mucho más armónico y confortable.

Abre todos los días y podéis reservar en el teléfono 34 933 011 378

Nonell: trato 6,5 – comida 7,5 – espacio 7,5 – relación calidad precio 7 (25/30€)

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Sorpresa… Tradición… Expresión… son los nombres de los tres menús degustación que ofrece el Con Gracia todas las noches. Situado en la barcelonesa calle Martinez de la Rosa 8, este pequeño local de apenas 6 mesas, (últimamente me ha dado por referenciar restaurantes pequeños…) y cuya cocina está dirigida por el chef Paul Treacy, busca el mejor producto, la calidad por encima de la cantidad y cocinar con mimo, dedicación y tiempo cada uno de los platos.

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El menú es una incógnita y la decisión está entre elegir 3, 5 o más platillos. A tener en cuenta que es uno de los pocos restaurantes que ofrece en carta la apreciadísima y por lo tanto carísima carne de Kobe. Los menús incluyen platos tan sugerentes como las navajas salteadas con ensalada de uva, mango y “sabayon” de soja; el rape a la plancha con salsa rouille, y tapenade de oliva negra con berros o la terrina de foie-gras con compota de cebolla y jengibre. Uno de los platos recurrentes a pesar del cambio de carta y que no cae nunca es el xatka.

Si preguntáis por la carta de vinos, tenéis que preguntar por Fredrik Blomberg, que además de ser el propietario del local, junto con su mujer que se ocupa de la sala, es un somelier excepcional. La carta incluye caldos tanto nacionales como internacionales, con referencias tan destacables como el Penfolds Grange australiano, el Château Margaux Premier Grand Cru, o el Felton Road Block 5 de Nueva Zelanda.

El local, así como la vajilla y la decoración en general es minimalista, en tonos blancos. Muy elegante, pero como acostumbra a pasar en estos casos, algo fría. Por cierto, como viene siendo costumbre… imprescindible reservar 932380201 (Cierran el sábado a mediodía, domingo y lunes).

Con Gracia: trato 7 – comida 8 – espacio 7 – relación calidad precio 7,8 (55/60€)

Un restaurante pequeño, acogedor, bien regentado, pero quizás un poco sobrio, aunque de impecable factura.

Está situado en la parte alta de Barcelona, concretamente en la calle Anglí, 4, (93-206 17 91) Bajando a mano izquierda, justo antes de llegar a Vía Augusta. En este local, de no más de seis o siete mesas, encontraremos cocina de mercado, cocina catalana y a su vez creatividad en cada uno de sus platos. Con carta de invierno y carta de verano, en Catalina sorprenden con combinaciones de gustos imposibles, con maridajes interesantes y referencias destacables.

El arroz “illa de riu”, de boletus y cigalas, o el foie a la plancha con taten de manzana, ajos tiernos y pipas… son buenas alternativas… (para salir del foie, y romper la monotonía, también es muy recomendable el atún, o la presa ibérica. En pescados me decanto por el atún y el bacalao.

Su filosofía: “es la de hacer una cocina tradicional, bien hecha y adaptada a los medios, cocciones y gustos del siglo XXI, el mejor producto, buena técnica y mucho sentimiento en el quehacer diario”

Catalina: trato 8 – comida 8 – espacio 6 – relación calidad precio 7,9 (45/50 €)

En el Pge. Mercader, en pleno centro de Barcelona, este histórico local de cócteles ha decidido ampliar su oferta con una carta sencilla pero muy pensada. Un espacio con seis mesas, que su dueño monta con el mismo mimo con el que hace los cócteles. En la cocina, su mujer se desenvuelve con maestría. La caza, como el ciervo, y los productos de mercado, comprados cada mañana son las estrellas a la hora de componer cada uno de los platos.

Con estas premisas, encontramos desde unos huevos fritos con angulas a un steak tartare francamente trabajado. El Foie, una de mis debilidades, es un micuit en terrina, una opción interesante como entrante a compartir. Antes de empezar y mientras esperamos a nuestros acompañantes, un vermú de la casa hecho por ellos o un Dry Martini pueden hacer más breve la espera. La carta de vinos, a pesar de no ser extensa, tiene tres o cuatro referencias nada desdeñables. Tan sólo un pequeño reproche, sería interesante introducir en la carta algún guiño a las DO Priorat o Montsant.El local está abierto tanto a mediodía como por la noche, que podremos alargar en la barra de la coctelería hasta altas horas de la madrugada. En primavera la terraza que hay frente a la torre que alberga el Belvedere es un espacio fantástico para dejar pasar el tiempo y desconectar del ajetreo diario. Dado lo pequeño que es el local, reservar es una buena idea. 93 215 9088

Belvedere: trato 8 – comida 8,2 – espacio 7 – relación calidad precio 7,6 (35/40 €)

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