Madrid


 En el centro del barrio de Salamanca, en la Calle  General Diaz Porlier, 59 se encuentra este establecimiento singular, en el que poder disfrutar de su especialidad, las judías con langosta y almejas . Sin artifiosidades, sin complicaciones… pescado y sobretodo marisco fresco, gambón, carabineros, gambas, cigalas y posiblemente las mejores navajas que he probado, donde la complicación, además de la materia prima, es el punto de cocción adecuado. Cierran los lunes y los martes y por la noche es recomendable reservar +34 914 025 027. Tiene sin embargo un problema de fácil solución, el maridaje. Tan sólo disponen de tres o cuatro vinos, todos muy pobres y nada recomendables. Los precios están más que ajustados, la materia prima de alta calidad y el trato familiar y amigable.

El Tulipán: trato 7 - comida 8,5 - espacio 5,5 - relación calidad precio 8

Además de un emperador de las antiguas dinastías de Egipto, Ramses es una nueva oferta gastronómica en Madrid. Situado en la Plaza de la Independencia nº4, justo delante de la puerta de Alcalá y pared con pared con hotel Hospes,  Ramses ofrece tres espacios diferenciados, con tres propuestas que pretenden cubrir todos los gustos. En el piso superior está situado el restaurante Bistro, en el entresuelo el restaurante Petit y a pie de calle, el Club, una barra para tomar una copa de Möet o unas almejas vivas.  Todos los espacios están muy bien estudiados y el blanco y el negro predominan en las diferentes estancias.

La oferta gastronómica de Ramses (reservas 914351666) es extensa y variada. Así en Bistro encuentras desde unas alcachofas con ensalada bañada en aceite de trufa negra a un bombón de rabo de toro con reducción de salsas. El steak tartare (escaso en cantidad como la mayoría de platos de la carta) de los mejores que he probado y de primero, se pueden compartir por ejemplo unas setas japonesas que tienen fuera de carta, o unas verduras a la plancha. La carta de vinos, tan extensa como cara. Y no hay nada que fastidie más que un restaurante cargue en algo en lo que no aportan ningún valor añadido. Si bien las referencias son interesantes, los precios están desmadrados y un 30 o 40% por encima de otros restaurantes.

En Bistro puedes elegir además entre dos espacios, una Haima con pinturas de El Greco, ideal para ir en pareja… velas, luz tenue, música suave.., y otra para reuniones de trabajo, más luminosa y con la Puerta de Alcalá asomando por la ventana. Lo cierto es que el local impresiona y te encuentras a muchas fashion victims de Madrid.

Ramses (Bistro): trato 7 - comida 8,5 - espacio 9,5 - relación calidad precio 7

He vuelto, y esta vez con el firme deseo de quedarme y de recomendar desde esta ventana, aquellos restaurantes que bajo mi punto de vista vale la pena visitar… al margen de guías y sólo basándome en la experiencia personal, muy personal.

Así pues, al grano. Este de hoy es de Madrid, en el céntrico barrio de Salamanca, concretamente en la calle General Pardiñas 39. El Asador La Costa Navarra es una casa de comidas, de buenas comidas. El producto y la calidad son lo primero. Cocina sin complicaciones, sin estridencias. Guisos, verduras, carnes y pescados… A mediodía imprescindible reservar (91 435 42 85) por la noche no hay tanta complicación… 

La carta varía cada día en función de lo que el mercado mande… pero, si hay, el rodaballo a la espalda es impresionante… también el Rape o el chuletón de 1,5 kgs hecho con carbón de encina y puesto en la mesa casi crudo, dos puntos menos, para que se acabe de hacer en función del gusto y aptitud del comensal. Los pimientos “hechos en casa”, el buey con arroz o las verduras y setas… son opciones que abrirán el apetito y acompañarán a unos segundos contundentes.

Como no podía ser de otra manera, los postres son caseros y el pacharán también… una buena forma de acabar un ágape que seguro que estará a la altura… y si es en buena compañía, mejor que mejor…

Asador La Costa Navarra: trato 7,5 - comida 8,5 - espacio 6 - relación calidad precio 8

Dos estrellas en la guía Michelín pueden significar mucho o muy poco. En el caso de La Broche, me decanto por la segunda de las opciones.
Decepción sería la mejor forma de describir lo que sentí. Una decepción que con toda seguridad para otros es entusiasmo y buen sabor de boca.Si las estrellas Michelín las conceden por la puesta en escena de la sala, se merece tres. Si las conceden por la carta de vinos, no menos de tres, sin duda. Si fuera por el servicio, atento pero no molesto, educado pero no agobiante, las mantiene seguro. Ahora bien, si las estrellas Michelín se concedieran exclusivamente por la comida, no le dejaría ninguna.

Como he dicho, la puesta en escena es inmejorable. Un carro de aceites de denominaciones de toda España, fuertes, intensos, aromáticos.., Una selección de sal para combinar a la altura. Los panes de elaboración propia, al mismo nivel (no pregunté si había alguno para celíacos), y la carta de vinos… impresionante! Romane Conti, Petrus, Chateau Margaux… puedes encontrar lo que quieras desde 30 o 40 euros hasta más de 6.000…

Pero la comida… decepcionante. Tengo que decir que criticar habiendo ido sólo una vez, no es de recibo, aunque también creo que dado que el precio medio pasa con mucho los 100 euros por persona, me puedo permitir la licencia. De primero las gambas con butifarra catalana. Nada sorprendentes, nada más allá, anodinas, sosas… normales, algo que no puedes permitirte en un restaurante como este. De segundo… no recuerdo si era lubina salvaje o mero… con una muselina de ajo quemado, el “all cremat” catalán. Repetitivo, hasta tres y cuatro horas después.
Seguro que son muchos los seguidores acérrimos de Sergi Arola, pero yo no soy uno de ellos. He probado también el restaurante Arola, situado en el Hotel Arts de Barcelona. Donde sí pedí el menú degustación, y donde la decepción fue similar a la que tuve al salir de La Broche.

La Broche: trato 8 - comida 4,5 - espacio 8,5 - relación calidad precio 5,5 - vinos 9,5