En el Pge. Mercader, en pleno centro de Barcelona, este histórico local de cócteles ha decidido ampliar su oferta con una carta sencilla pero muy pensada. Un espacio con seis mesas, que su dueño monta con el mismo mimo con el que hace los cócteles. En la cocina, su mujer se desenvuelve con maestría. La caza, como el ciervo, y los productos de mercado, comprados cada mañana son las estrellas a la hora de componer cada uno de los platos.

Con estas premisas, encontramos desde unos huevos fritos con angulas a un steak tartare francamente trabajado. El Foie, una de mis debilidades, es un micuit en terrina, una opción interesante como entrante a compartir. Antes de empezar y mientras esperamos a nuestros acompañantes, un vermú de la casa hecho por ellos o un Dry Martini pueden hacer más breve la espera. La carta de vinos, a pesar de no ser extensa, tiene tres o cuatro referencias nada desdeñables. Tan sólo un pequeño reproche, sería interesante introducir en la carta algún guiño a las DO Priorat o Montsant.El local está abierto tanto a mediodía como por la noche, que podremos alargar en la barra de la coctelería hasta altas horas de la madrugada. En primavera la terraza que hay frente a la torre que alberga el Belvedere es un espacio fantástico para dejar pasar el tiempo y desconectar del ajetreo diario. Dado lo pequeño que es el local, reservar es una buena idea. 93 215 9088

Belvedere: trato 8 - comida 8,2 - espacio 7 - relación calidad precio 7,6

En primer lugar… pedir disculpas por la falta de constancia en la entrada de nuevas referencias… supongo que el día a día nos come… y no va con segundas…
Hoy quiero hablaros de un grato descubrimiento… el Gurqui, situado en la calle Mallorca de Barcelona número 303 (934585216).

Es imprescindible reservar… tanto como que sólo tiene cuatro mesas. Es un local pequeño, decorado con extremo cuidado y en el que los propietarios consiguen crear una atmósfera que hace que te sientas como si estuvieses en el salón de tu casa…
No hay carta, más allá de los platos escritos en una pizarra, y cantados con maestría por la jefa de sala.

Entre muebles de otras épocas y mesas muy bien presentadas, nos encontramos platos trabajados con mimo, con productos de primera calidad, muchos de ellos comprados cada día en el mercado de la Concepción, que está a escasos 100 metros.

Entre los platos que me gustaría destacar, las judías blancas, las almejas, el solomillo de buey con foie salteado o el atún semicrudo. Los platos tradicionales tienen un fuerte peso en la carta, que vienen combinados con algunos otros de nueva factura como los chupa chups de pollo con salsa teriyaki. Si tenéis la ocasión, creo que no os decepcionará. Sólo abre por las noches y domingo y lunes cierra… no en vano este restaurante llega de la mano de dos profesionales que hartos del estrés al que estaban sometidos en las multinacionales en las que trabajaban, lo dejaron todo para crear el intimista Gurqui.Gurqui: trato 8,5 - comida 7,9 - espacio 8,4 - relación calidad precio 7,5

Cuando se habla de comida creativa, muchos se ponen las manos en la cabeza con miedo a encontrarse enormes platos con pequeñas muestras de la llamada “Nouvelle Cuisine”.
Hoy me centraré el uno de los que considero mejores restaurantes de Barcelona. Con una estrella Michelin, el restaurante Hofmann atesora muchas virtudes. La primera, esa extraña estrella, una de las primeras, sino la primera, en concederse a una escuela de gastronomía. Es muy difícil, cuando son los alumnos los que cocinan, mantener un estándar de calidad y elaboración en todo lo que hacen.En el restaurante Hofmann encuentras tanto platos clásicos como la tarta de sardinas o la de jamón de jabugo, como platos sofisticados elaborados a base de materias primas de primera calidad. La selección de panes es de elaboración propia, así como los espectaculares postres, a cual mejor. De algún modo Mey Hofmann, propietaria y alma del establecimiento, sabe bien que la buena es la última impresión es la que el comensal se lleva, por lo que los postres son de impecable factura. http://www.hofmann-bcn.com

Situado en el corazón del antiguo barrio de la Ribera, ahora el Born, en la calle Argentería 74-78, Hofmann no es un espacio ámplio y con muchas mesas. Dispone de pequeños salones reservados y una nueva cocina en la que realizar demostraciones o comidas privadas.

La elaboración de los platos va a cargo de los alumnos, y es por eso que, a pesar de estar supervisados por chefs expertos, de vez en cuando pueda salir algún que otro plato que no esté a la altura. A mi me pasó en la carta de invierno de este año con una fideuá, pero no suele ser habitual. Creo que es un restaurante que sigue sorprendiendo. Si podéis escoger entre ir a mediodía o por la noche, no lo dudéis, por la noche es mucho mejor. Los alumnos de segundo curso son los que están en la cocina por la noche, por lo que su experiencia es mayor y sus habilidades también. El precio… es otra cosa… tenéis que calcular sobre los 50 euros por persona más vino y agua… pero si como yo, la gastronomía es más que una afición, una vez al año no hace daño.Hofmann: trato 7 - comida 8,9 - espacio 6,5 - relación calidad precio 8

Ya se que el pescado crudo no pasa por su mejor momento, pero, precisamente por eso y si dejamos de lado por un segundo al amigo Anisakis, quiero empezar hablando de la comida japonesa, que ofrece a quien la degusta infinidad de contrastes, texturas y sabores diferentes.

Sin querer ser pretencioso, creo que podríamos decir que hay restaurantes para principiantes y restaurantes para iniciados… me refiero por ejemplo a… El Japonés del Grupo Tragaluz… si bien es cierto que hace unos años, cuando se inauguró, fue toda una novedad y se comía bastante bien, hoy no puedo decir lo mismo. Posiblemente, en el momento en el que abrió sus puertas, en Barcelona no había “cultura de japonés” y era un buen destino para aquellos que se iniciaban en el por entonces desconocido mundo de la comida japonesa. Sin embargo ha perdido mucho, tanto en el trato como, sobretodo, en calidad. A pesar de que está siempre hasta la bandera y que hay días en el que conseguir mesa es casi misión imposible, la comida deja mucho que desear. Los Makis no valen nada (tienes que mirar muy bien para encontrar un pequeño trocito de pescado) y el Yakisoba resulta insípido y soso. No quiero entrar en críticas destructivas ya que esta es sólo una opinión personal, pero dista mucho de lo que antaño fué. El Rojo, del mismo grupo, sigue sus pasos, aunque a un par de metros de distancia. Hasta hace un par de meses se comía mejor.

Un descubrimiento positivo para mí ha sido, sin duda, el On Sushi. En la calle Roselló de Barcelona, entre Aribau y Muntaner, es un restaurante de los denominados de nueva generación. La relación calidad precio es muy buena. 35€ por persona, pescado fresco y de la Boquería, unos maquis bien pensados y con una pizca de imaginación. Recomiendo el Sashimi de Salmón con salsa de miso, el toro soasado, el yakimeshi o el yakisoba y cualquiera de los makis de ocho piezas. Tina, la propietaria, junto a su marido, han sabido encontrar esa combinación tan difícil entre lo rentable, lo comercial y lo bueno. El restaurante es moderno, con sillas y muebles de Vitra y una barra cómoda desde donde ver cómo el Sushi Man va preparando platos y platos. Encontrar mesa hoy por hoy también resulta complicado.

Además, y por aquello de chismorrear un poco, Tina proviene del Kin Sushibar, que aún regenta su madre… la tradición familiar está más que justificada. El Kin, siempre desde mi punto de vista, muestra modales pero no llega al nivel del On. Quizás sea por el cambio generacional, pero el On le está ganando la carrera…

El Japonés: trato 5 - comida 3,5 - espacio 7 - relación calidad precio 5
On Sushi: trato 8 - comida 7,9 - espacio 8 - relación calidad precio 8,5
Kin Sushibar: trato 7 - comida 6,9 - espacio 7 - relación calidad precio 7

seguiremos…

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